Odio a Michael Phelps

Publicado por Layla Chaab On 3/07/2011

Quiero compartir con las pocas almas que leen este blog, el por qué de mi furia hacia el deportista norteamericano mencionado en el título. Partiendo, porque es hombre, en un mundo de hombres, dominado por los hombres, por y para los hombres, lo cual le facilita su carrera como nadador profesional y ser humano hasta el día que fenezca. Por otra parte, no sufre de menstruaciones, no es propenso a tantos cánceres como las mujeres, puede dejarse el pelo largo o no (por ende, es más difícil que se le salga la gorra y como consecuencia, no se moja el pelo… lo que significa cuidárselo menos seguido y así no pierde tiempo), y a lo más, se depila sólo para obtener mayor velocidad en el nado (como la gran mayoría de estos profesionales).


Por si fuera poco, tiene las mujeres que quiere (bueno, esto se puede discutir), y nadie lo juzga. Lo encuentran meses después de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 fumando marihuana, y ¿creen que lo sancionaron o algo parecido? Nada. ¿Ustedes tienen los mismos privilegios, en el caso de que ciertas fotos se filtren a la prensa amarillista? La vida no tan sólo beneficia a Diego Armando Maradona…


Básicamente, me carga porque es nadador profesional y yo no. La natación fue uno de mis deportes predilectos (sé que esta información es chocante para los que me conocen y ven a diario, pero es verdad). Lo practiqué con profesionalismo y dedicación, pero aquel training se vio arruinado por mis bajas notas en el colegio, las cuales no compensaban el alto rendimiento académico de aquel establecimiento. Recuerdo que en tercero medio, durante el día 18 de septiembre, le propuse a mi mamá dejar de estudiar, para así terminar mis exámenes libres a través del Ministerio de Educación. Quería ser como Michael Phelps, mal que mal mi poca relación con la genética chilena potenciaba un buen rendimiento (ya demostrado), gracias a mi fenotipo. Ella se rió, y luego se negó severamente. El tema murió al instante. Resultado: repetí ese año y dejé de practicar natación. Por no privilegiar ninguno de los dos caminos, me quedé sin ambos. En resumen; todo lo que he querido ser en mi vida, Phelps lo ha hecho por mí.


Pero cuando hace un par de días conocí su dieta "alimenticia", quise por un segundo ser terrorista y verlo explotar. Yo, quien siempre ha luchado contra los kilos demás (a los cuales no les encuentro razón de existir), no puedo volver a comer nunca más en mi vida, muchas de las cosas que Michael come a diario. Por eso lo odio, porque mientras muero de hambre, el sólo debe querer vomitarla. De acuerdo, sé que debe comer bastante, para así generar mucha energía y fibra a destajo, porque es un deportista destacado, pero sigue siendo persona, así que tengo todo el derecho del mundo a enojarme. Por si fuera poco, ha ganado más de 8 medallas olímpicas y batido seis récords mundiales. Maldito bastardo...


Les presento la dieta que Michael Phelps ingiere cada vez que compite. Haré un paralelo entre la suya y la mía, así lloramos todos juntos.


Desayuno Michael:

Tres sándwiches que contienen huevo frito, queso, tomate, lechuga, cebollas fritas y mayonesa.

Tres panqueques con trozos de chocolate.

Una tortilla con cinco huevos.

Tres tostadas más, pero éstas cubiertas con azúcar.

Un tazón con avena.

Dos tazas de café.

Desayuno Layla:

Un vaso (o tazón) de leche descremada, con 16 gotas de edulcorante, más té o café. No se puede realizar ninguna otra combinación. Ahora, el gran logro de mi persuasión para con la nutrióloga: que la leche fuese con otros sabores (chocolate, frutilla, plátano), pero light.

Seis galletas light (en lo posible, que no sean de agua), con jamón de pavo, o un huevo, palta, quesillo y mermelada light. Ninguna otra variación.

Almuerzo Michael:

Medio kilo de pasta (da lo mismo cual sea… desde spaguetti, hasta lasagna).

Dos sándwiches de jamón y queso con mayonesa. Todo esto, en pan blanco.

Bebidas energizantes.

Almuerzo Layla:

Una proteína con un carbohidrato. Nada pasado por aceite, todo a la plancha o al agua. En lo posible, carne magra y pechuga de pollo. Se prohíbe el consumo de arvejas, zanahorias, betarragas y choclo. Un vaso de jugo o una lata de bebida (sólo Coca Cola Light).

Una jalea light.

Cena Michael:

Otro medio kilo de pasta, da igual como esté cocinada. En lo posible, este plato debe contener salsa.

Una pizza tamaño grande (dan lo mismo los ingredientes).

Más bebidas energizantes.

Cena Layla:

Exactamente lo mismo que al almuerzo, con la salvedad de que ya no puedo tomar bebida, y en lo posible no consumir frutas.


Así con mi vida. Lógicamente el hambre a veces me vuelve salvaje, y me salgo. Luego me arrepiento y lloro. Justamente como lo que Phelps consume a diario. Claro, sin duda muy pocos seres humanos serían capaces de llevar la "dieta" de este personaje, pero independiente de ello, la posibilidad de comer lo que para más del 80% de la población mundial está prohibido y/o contraindicado, es todo un logro. Un logro más en su vida.


En el caso de este tipo de atletas, el consumo de carbohidratos debe ser muy alto, pero comer todo esto, a futuro le traerá sin duda más de algún problema, sobre todo cardiovascular. Aunque como dice el dicho; "no importa, porque lo comido y lo bailado no lo quita nadie", se aplica perfectamente a esta realidad.


Su cuerpo requiere los alimentos anteriormente mencionados, debido a su tamaño y el desgaste que genera un deporte tan sacrificado como la natación. Consume diariamente 10.000 calorías, que repartidas corresponden a la dieta de cinco adultos.


Este estilo de vida lo encuentro simplemente injusto. ¿Él viviendo plenamente y yo al borde de la anorexia? ¿Qué pretende el mundo? ¿Desde cuándo es tan deportivo ser asiduo a Pizza Hut, y sano requetecontracagarse de hambre? Todo lo que tiene Michael Phelps, tú lo quieres. Fama, dinero, facha, garra, vigor, auspiciadores, y un eterno etcétera.


Quien entienda la dinámica de la vida y las dietas antes que yo, ruego que la explique para así calmarme. Eso es todo.


Es grandioso, sin duda alguna, pero qué ganas de poder comer todo lo que el ingiere. Les dejo la primera parte de este documental, que está increíble. El cuerpo humano es sorprendente, pero el de Michael Phelps... de otro planeta.




0 Responses to 'Odio a Michael Phelps'

Publicar un comentario en la entrada

Cómo vamos?

Lo + popular

Followers

International Readers